BOTICA DE LA BRUJA
NOCIONES FUNDAMENTALES sobre MAGIA

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La Magia es el conocimiento y la aplicación de leyes espirituales para conseguir efectos en el mundo material.
Creo que es oportuno aclarar algunas ideas básicas sobre la Magia, de cómo concibo yo la Magia.
La idea fundamental es que la Magia es un hecho mental ya que todo es mente; partiendo de la base de la Ley Hermética del Mentalismo, los resultados que se obtienen realizando este o aquel ritual, no son más que producto de un cambio positivo y sostenido en nuestra mente. El uso de la ritualística material, sirve solamente de apoyo para propiciar esos movimientos necesarios a nivel mental, de cara a obtener los objetivos que nos hemos marcado.
 
Esa es toda la base en la que se sostiene la Magia práctica desde mi punto de vista. Quien piense que va a conseguir algo por encender dos velitas y un incienso aromático y decir cuatro frases, creo que se va a decepcionar. Y lo mejor es hacerlo para comprobarlo.
 
Si un ritual no va acompañado de un trabajo mental, no conseguirá resultados. Llegados a este punto, puede que alguien se pregunte: “¿Entonces para qué tanta parafernalia? Y la contestación es muy sencilla: son apoyos psicológicos necesarios para que la mente entre en un nivel de funcionamiento determinado y realice una serie de operaciones muy concretas de cara a obtener resultados óptimos.
 
Determinados objetos (colores, formas, olores, frases, movimientos etc.) causan un impacto psicológico que predispone a los procesos mentales que estamos buscando. Por ejemplo, el color blanco activa una serie de resortes en nosotros al contemplarlo o al rodearnos de él y está relacionado tradicionalmente con la limpieza, la pureza, la inocencia, etc., por eso en muchos rituales que tienen como objetivo la limpieza de una persona, cosa o lugar, se utilizan velas blancas, los altares para trabajos mágicos se suelen cubrir con telas blancas, etc. Durante siglos en Magia se ha trabajado con el referente de la asociación blanco=limpieza, de tal modo que el subconsciente relaciona ambos términos automáticamente.
 
Este ejemplo es aplicable a cualquier elemento que se utiliza tradicionalmente en la Magia: se usa la miel para hechizos de endulzamiento por la relación obvia que existe entre la miel y el dulce (el azúcar), se utiliza la sangre de la menstruación para trabajos de fertilidad (yo no lo he hecho nunca), etc. Pero todos estos elementos no son más que muletas, apoyos que utilizamos para el verdadero trabajo que es el mental y que por convencimiento y reiteración se hace efectivo. Pero quien ha entrenado su mente ha desarrollado su poder mental y no necesita ningún elemento externo para provocar resultados. Pero quien no la tiene entrenada, necesita todas las ayudas posibles y más aún.
 
Los seres humanos nos desenvolvemos principalmente en el plano material, físico, por lo que es el que más peso ejerce sobre nosotros. Esto no quiere decir que este sea el único plano existencial en el que vivimos, todo lo contrario: el mental, emocional y espiritual conviven e interactúan con el físico de tal modo que es imposible decir dónde empiezan y acaban los límites de cada uno de ellos. Muchos de los problemas que tenemos se deben a la incapacidad de asumir este hecho y aprender a convivir con todos estos planos.
 
Cuando sólo nos centramos en el plano físico (que es lo más común), descuidamos los otros y se produce un desequilibrio que afecta a todos los campos de nuestra existencia. De igual modo pasa cuando nos centramos en otro de los planos.
 
Visto esto, lo inteligente será conocer lo que cada uno de estos planos nos puede ofrecer y favorecer las posibilidades con ayuda “mágica”. Si en el plano material tenemos una serie de objetos que nos pueden ayudar para provocar una serie de cambios beneficiosos en nuestras vidas, me parecería una lástima no utilizarlos.
Pero siempre tenemos que tener en cuenta el principio fundamental: esos objetos materiales nos servirán de apoyo y ayuda para conseguir esos cambios, no proporcionarán por sí solos dichos cambios. Teniendo este punto muy claro, no esperaremos de los rituales cosas sorprendentes, simplemente podremos esperar que cumplan con su función, por decirlo de una forma más coloquial, que hagan su trabajo.
 
Por lo tanto es fundamental tener fe en que la Magia va a funcionar. Es el requisito imprescindible para que se pueda llevar a cabo cualquier trabajo mágico o nada de lo que hagamos tendrá éxito. Nos encontraremos realizando rituales mecanizados, nada espontáneos y ausentes de toda carga emocional.
 
También es importante saber qué es lo que se puede pedir a la Magia. Son muchas las personas que no tienen muy delimitado el campo de lo correcto y lo incorrecto en este tema. Realmente resulta un tanto complicado trazar esa línea divisoria, pero nos puede servir de indicación algo muy simple: el respeto a la voluntad del otro. Es decir, en el momento que mi intención con un trabajo mágico esté encaminada a obtener algo en contra de la voluntad de otra persona, ya estamos entrando en el terreno de lo incorrecto.
 
La Magia está condicionada por unas Leyes Herméticas, una de ellas el Principio de la Causa y Efecto. Cuando tengamos dudas, pensemos qué puede suceder como consecuencia de dicho Principio: si lo que buscamos con el trabajo mágico es completamente inofensivo, no se dará ningún efecto negativo a raíz de su aplicación. Si tenemos en cuenta que no tenemos que querer precisamente lo que tiene otro, sino algo parecido, estaremos haciendo un uso adecuado de la Magia. Si tu amigo consigue un buen puesto de trabajo, no pidas “ese” puesto precisamente, pide uno similar. Hay para todos.
 
La energía es infinita, ilimitada. Al recurrir a la Magia no has de querer quitar a otro para quedártelo tú. No debemos  manipular la energía, que es de libre acceso, para atraer hacia nosotros nuestros deseos pensando que si no son honestos vamos a quedar impunes.
 
La Magia pretende acceder a esa fuente infinita de energía para controlar la porción de la misma que sea precisa y dirigirla conforme los deseos del practicante, sin dañar. Como ya he dicho, el ritual en sí no es más que un apoyo, una dramatización que sirve para encauzar la psique de quien lo realiza. Lo importante es que el practicante del ritual, hechizo, conjuro, etc., sintonice por medio de esa dramatización con un estado mental adecuado, en el que pueda plasmar esa idea, ese deseo, y alimentarlo para que produzca el efecto concreto deseado.
 
 
Y permitidme que os hable de algo que preocupa a mucha gente: la posibilidad de ser víctima de un mal de ojo, conjuro, maldición, etc. Como todo es mental, si nosotros decidimos que alguien nos puede hacer daño sólo con su deseo de hacernos daño, si asumimos esa realidad, entonces sucumbiremos fácilmente a cualquier trabajo negativo que, supuestamente, nos hagan. Nadie puede dañarnos si no se lo permitimos. El mal de ojo y demás ataques psíquicos, son producto de la autosugestión. Quien realiza ese tipo de trabajos sabe perfectamente lo susceptibles que son algunas personas; para que surta efecto este tipo de trabajos el interesado se tiene que enterar, condición imprescindible, y, una vez que ya lo sabe, la autosugestión hace el resto. Es así de simple, pero a diario miles de personas caen en la trampa de las supuestas maldiciones y conjuros negativos. Si asumimos que la Magia es completamente mental, no debemos autosugestionarnos o proyectremos negatividad a nuestro entorno. Evidentemente cada uno es libre de creer lo que quiera.
 
Para poder utilizar la Magia, se deben seguir una serie de normas básicas que, a través de los tiempos, se han utilizado y con óptimos resultados. Para hacer cualquier tipo de ritual se necesita en primer lugar tiempo, no se puede hacer en un minuto, deprisa y corriendo. Requiere una preparación, tanto psíquica como física. Es aconsejable, aunque no imprescindible, si se van a realizar rituales con cierta frecuencia, destinar un lugar de la casa para dicho fin. Puede ser un rinconcito en un dormitorio o cualquier lugar que cumpla dos sencillos requisitos: que estemos cómodos y que podamos aislarnos del resto de la casa, asegurándonos no ser interrumpidos durante nuestros trabajos.
Puede ser el lugar destinado a las meditaciones, en caso de que se hagan. Por supuesto cualquier lugar es bueno para realizar los rituales, pero aconsejo utilizar siempre que se pueda el mismo por dos sencillas razones: una porque con el tiempo nuestro subconsciente asocia el lugar con los rituales y la predisposición mental es más favorable cada vez que se haga uno nuevo. Y la siguiente razón es que conforme vamos haciendo trabajos mágicos, el lugar se va impregnando de buenas vibraciones, consiguiendo así un beneficio extra que se va incrementando con cada nuevo ritual.
Como cuestión práctica, es preferible que sea un sitio en el que podamos colocar distintos elementos sin problemas de espacio, para tenerlos a mano para realizar el. Cuando decidimos hacer un ritual, una parte importante es la planificación, asegurarnos de que tenemos todo lo necesario y cuando llegue la hora del ritual, que esté todo a nuestro alcance y bien visible para que no tengamos que interrumpir el proceso.
Si es importante el ritual en sí, también lo es su preparación.
 
Preliminares:
 
    En primer lugar hemos de decidir qué queremos conseguir o pedir. Definir claramente el objetivo.
 
    En segundo lugar debemos escoger entre los rituales que conocemos, cuál es el más adecuado para dicho fin. Si no hay ninguno que nos satisfaga, habrá que buscarlo en otras fuentes.
 
    En tercer lugar elegiremos el día y momento adecuados para realizarlo. Hay fechas que pueden resultar más propicias, se pueden tener en cuenta las fases lunares o determinados hitos astrológicos. También hay rituales que se deben realizar durante varios días, en algunos casos se aconseja una preparación los días previos al ritual… todos estos factores hay que tenerlos en cuenta.
 
    En cuarto lugar debemos estudiar el ritual en sí para que llegado el momento de realizarlo, no tengamos que estar interrumpiéndonos constantemente para consultar cual es el siguiente paso. Sobre todo, hemos de hacer un inventario de los elementos necesarios, así tendremos tiempo para conseguir aquello que nos hace falta y que no tenemos.
 
    En quinto lugar, son fundamentales los preparativos cuando llega el momento. Asegurarse tiempo y silencio para el día y la hora escogidos es fundamental. Tener todo el material necesario preparado y dispuesto, incluyendo nuestro Libro de Sombras o el libro que vayamos a utilizar para guiarnos si no es un ritual que conocemos de memoria. Como preparación previa, lo ideal sería realizar un baño o ducha purificadores, si no puede ser, por lo menos lavarse las manos y la cara con agua fría, para hacer una recreación externa de la limpieza con la que vamos a realizar el ritual. Es muy importante que esa limpieza física vaya acompañada de la mental y espiritual. Si ese día no nos encontramos bien porque nos hemos disgustado con alguien, porque tenemos un problema que nos preocupa, estamos resfriados o nos duele la cabeza por ejemplo, más vale posponer el ritual y hacerlo otro día. Mejor aplazarlo si no estamos al cien por cien a todos los niveles.
 
    En el último lugar estaría el ritual en sí. Si los pasos anteriores se han cumplido de forma adecuada, no tiene que existir ningún problema y todo sucederá con normalidad.
 
Aunque depende del tipo de ritual, suele ser conveniente tener una mesa que haga las veces de altar, si bien es verdad que hay gente que prefiere utilizar directamente el suelo. No es obligatorio ni mucho menos, pero lo que sí resulta muy positivo tener, independientemente de los materiales que se vayan a utilizar en el ritual, es:
    una representación de los cuatro elementos. Las velas pueden representar el elemento Fuego, el incienso el elemento Aire, una copa con agua el elemento Agua y el elemento tierra puede representarse por una planta, un plato con tierra, sal o flores.
 
    El altar debe estar orientado hacia el este. Las velas siempre encenderlas con cerillas de madera. Si hay que apagar una vela, nunca soplarla, se puede utilizar un apagavelas o pellizcar con los dedos humedecidos el cabo. No utilizar la misma cerilla para encender más de dos velas. Cuando se enciendan velas de distintos colores, siempre se debe seguir el orden de encendido según marque el ritual, pero siempre que utilicemos una vela de color blanco junto con otras de distinto color, la blanca será la primera en ser encendida.
 
    Cuando se invoque a entidades espiritualespara realizar el ritual, sea cual sea su jerarquía, siempre al finalizarlo, deberemos agradecer su asistencia y apoyo y despedirlas. Y, por supuesto, siempre hay que cerrar un ritual. Si por algún imprevisto debemos interrumpirlo a la mitad, unas palabras de cierre que aseguren que el trabajo que estábamos realizando ha quedado completamente sellado. No conviene dejar “puertas” abiertas.
 
    No se deben reutilizar elementos de un ritual para otro. No seamos tacaños. No me refiero a comprar una copa nueva para el agua o un athame nuevo cada vez (en caso de utilizarlo). Me refiero a velas, flores, frutas…
 
Son unas sencillas normas que he aprendido y siempre utilizo. Evidentemente no son imprescindibles, solamente las comparto por si a alguien le pudiesen servir. A la hora de la verdad, lo único francamente importante es el ritual en sí. Y cada uno estableces sus “normas”.
                                                             © Morganna Barcelona.
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ELEMENTOS WICCA ☽✪☾
El 5º Elemento en Wicca
 
 
 
Los pensadores griegos afirmaban que la Tierra estaba formada por cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuegoAristóteles añadió que el cielo se constituía de un quinto elemento al que llamó éter. Éste participaba en la formación de gran parte de los cuerpos celestes. La física clásica sostuvo la existencia del éter durante siglos, hasta la teoría electromagnética de Maxwell (1831-1879).
Las creencias de la Wicca Celta se encuentran firmemente enraizadas en la Tierra y en los Espíritus elementales que constituyen la propia esencia de la Naturaleza, lo que incluye los cinco Elementos básicos que la conforman: AireAguaTierra , Fuego y Espíritu .
Los Wiccanos Celtas se caracterizan por mostrar un gran respeto por la tierra y además por el interés hacia el conocimiento constante. Además se interesan por las cualidades curativas de las plantas y las piedras, así como su aplicación para mejorar la salud de humanos y animales; el uso de los flujos energéticos de la tierra, los árboles y formaciones rocosaslagosríos, etc.
Una característica primordial de los wiccanos celtas es la devoción por la Gran Madre, La Madre y las Diosas Guerreras, lo cual brinda una situación de igualdad absoluta entre la mujer y el hombre.
Un Wiccano Celta está dispuesto a aprender y utilizar la magia de las hierbas y plantas, de las piedras y gemas. Debe respetar los poderes de los Elementales y de los Elementos al solicitar su ayuda. Además debe aprender a comunicarse con los Espíritus de Los Antiguos. Se aprende que aquello aparentemente imposible, puede ser posible, si se le respeta adecuadamente.
La Wicca Celta se basa en el equilibrio de lo espiritual o supremo y lo material o físico, ya que uno se encuentra presente en el otro. Es primordial cultivar la espiritualidad propia en cada persona, que es la que ayuda a entrar en contacto con el mundo espiritual.
Para los wiccanos celtas, los brujos o magos deben cultivar cuatro poderes que se constituyen en normas antiquísimas de iniciación y consisten en “saber” (noscere), “atreverse” (audere), “querer”(velle), “permanecer callado”(tacere): “Saber los conocimientos para practicar los ritos mágicos, atreverse a ponerlos en práctica, querer la manifestación y permanecer callado respecto a lo que se hace”. Esta última parte es muy importante ya que el silencio de sus creencias y actos evita que personas curiosas les juzguen o interfieran con sus propias vidas.
Para permanecer equilibrado, el brujo o bruja wicca celta debe contar con esos cuatro poderes que así mismo están relacionados con los Cuatro Elementos: saber (noscere) se corresponde con el Aire; atreverse (audere) se corresponde con el Agua; querer (velle) se corresponde con el Fuego y callar (tacere) se corresponde a la Tierra. Existe un quinto elemento tanto o más importante que estos cuatro: evolucionar, ir, progresar, andar (iré) que se corresponde con El Espíritu que habita en el interior de todas las cosas.
La tradición celta de Wicca funciona básicamente respetando y conociendo las fuerzas de las energías del planeta, de la naturaleza, de la Luna y del Sol (representantes de La Gran Madre y el Gran Padre respectivamente). Se trata de una tradición que se encuentra en perfecta armonía con nuestro planeta y por consiguiente con todos los seres que habiten en él.
En la antigüedad se dividió el mundo en cuatro principios básicos o “elementos”: tierra, agua, fuego, y aire. Este punto de vista ha cambiado sobre todo con los avances de la ciencia, pero los cuatro elementos todavía son válidos en la magia, porque se conectan más de cerca a las emociones que las explicaciones modernas del mundo.
Los reinos elementales son en realidad cinco: Agua, Tierra, Aire, Fuego y Espíritu. Estos son, en muchas maneras, el centro del ritualismo Wicca. Generalmente todos los rituales requieren el llamado de estos elementos para invocar su poder y protección.
Para nosotros el Este corresponde al elemento Aire, el Sur al elemento Fuego, el Oeste al elemento Agua y el Norte a la Tierra. Hay otras tradiciones en las cuales los elementos se encuentran con diferentes correspondencias, nosotros utilizamos la más tradicional
Y en la Wicca, el 5º elemento es de suma importancia. Éste es el éter: del que todo se deriva; algunos lo llaman éter, otros espíritu. Diferencia lo que está vivo de lo que no lo está. Posee un matiz divino que guarda una relación directa con la Diosa y el Dios. Esta sustancia o elemento, que constituye uno de los principios interiores de la sustancia primordial, llena todo el espacio y es el quinto de los siete principios cósmicos. El éter es el canal de comunicación que los seres elementales convocados utilizarán para entrar en contacto con aquellos que hayan requerido su presencia.
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SERES ELEMENTALES
SERES ELEMENTALES
 
Los seres elementales son los habitantes de los elementos que componen el planeta:
agua, tierra, aire y fuego… 
 
 

HadaLos elementales son los guardianes de la naturaleza, más conociodos como hadas, duendes, gnomos, silfos, ondinas, nereidas, sirenas, ninfas y elfos.

Se llama Devas a seres considerados Celestiales, o Seres de Luz.
Según se dice, ellos se encargan de la preservación y del cuidado de la naturaleza.
Para los estudiosos del tema, ellos son majestuosamente bellos. Bajo su influencia y poder se crean y preservan las selvas, los bosques, las montañas, los lagos y todas la maravilla de la naturaleza.
Sin embargo, esta tarea, no la efectúan solos, sino con la ayuda de los seres elementales. De acuerdo a los más antiguos registros esotéricos, los elementales son seres pertenecientes al mundo espiritual.

DuendeLos elementales son los habitantes invisibles de los cuatro elementos. De allí su nombre de “elementales”: son los espíritus pertenecientes a los elementos que conforman el planeta (agua, fuego, aire y tierra).
Los espíritus de los elementos o elementales, son los encargados de armonizar las condiciones básicas para la aparición de la vida en sus respectivos reinos.
Los elementales son representados como figuras casi humanas, y se los considera habitantes del planeta desde antes de la aparición del hombre. Al tratarse de seres vivientes que moran en cada uno de los cuatro elementos que gobiernan el planeta, cada elemento tiene sus propios e individuales elementales, que se clasifican de la siguiente manera:
 
ELEMENTO ELEMENTAL O ESPIRITU
Aire Silfos – Elfos
Agua Sirenas – Ninfas – Ondinas – Nereidas
Fuego Salamandras
Tierra Gnomos – Duendes – Hadas
 
Elfo
Debido a la gran coincidencia descriptiva que existe de los elementales entre las diferentes culturas de la antigüedad (sumerios, celtas, egipcios, caldeos, chinos, indígenas de la Polinesia, Africa, América, etc.), se concluye que los seres elementales han mantenido contacto permanente con el ser humano, favoreciendo el intercambio energético que permitió al hombre visualizarlos e identificarlos.
En los registros hallados sobre ritos y costumbres de las diferentes culturas anteriormente mencionadas, se encuentran menciones sobre la presencia de los seres elementales en casi todos los ritos considerados sagrados, y muy especialmente en aquellos ritos dedicados a solicitar protección celestial para las siembras y las cosechas.
También eran invocados para pedir gracias ante ciertas contrariedades concernientes al reino natural, como por ejemplo, el cese de fuertes vientos, tempestades, de incendios, agitación de las aguas, etc. Los seres elementales eran muy respetados por las culturas antiguas. Eran queridos y temidos.

SirenaLos elementales, si bien son espíritus habitantes de los cuatro elementos, carecen de alma. Desconocen la diferencia entre el bien y el mal. Por lo tanto se los considera como seres duales. Son descriptos como seres juguetones, traviesos, sin una clara conciencia de la responsabilidad, pero tenaces trabajadores a la hora de cuidar y proteger su elemento y la naturaleza.
Los elementales son los protagonistas de la magia blanca. Pero al no tener alma ni conciencia de la diferencia entre el bien y el mal, son también utilizados en magia negra.
Las hadas y los duendes estan allí afuera, esperando ser convocados por nosotros para beneficiarnos con sus atributos…
ELEMENTOS WICCA ☽✪☾
LOS ELEMENTOS
 

 

 
 

ELEMENTO AIRE
 

El elemento aire es el encargado del pensamiento y la palabra; nos inspira y aconseja y agudiza nuestra mente. Los grandes descubrimientos, los inventos y las creaciones musicales fueron inspirados por el elemento aire.

Su vehículo son los vientos, las fragancias y las notas musicales. Evocan en nosotros recuerdos ancestrales y nos llevan a encontrar nuevas realidades Todo cuanto existe tuve que ser pensado primero para cobrar vida posteriormente en el plano físico.

El aire es el elemento de las ideas, la elocuencia, el movimiento dirigido hacia metas claras, la comunicación verbal y escrita. Cuando despertamos a los seres elementales del aire en nuestro interior, estamos creando un espacio para escuchar y ser escuchados; es el eco den la cima de una montaña que nos revitaliza w inspira con su aire freso.

Trabajar con el elemento aire nos permite aclarar nuestros pensamientos, dejar fluir las ideas y soñar despiertos.

Correspondencias del aire

  • Elementales: silfos y sílfides
  • Rey elemental: Paralda
  • Tipo de energía: masculino-proyectivo
  • Hora Celta: amanecer
  • Estación: Primavera
  • Dirección: Este
  • Sentidos: oído y tacto
  • Colores: amarillo
  • Herramientas: incienso, aceites, fragancias, campana, vara
  • Instrumentos musicales: todos los de viento
  • Piedras: cornalina, sardónice, calcedonia, jaspe moteado, mica, venturina
  • Metales: aluminio y estaño
  • Árboles sagrados: pino, olmo, muérdago, avellano
  • Animales; todas las aves: búhos, lechuza, águila, mariposas e insectos voladores
  • Signos astrológicos: Géminis, Libra y Acuario
  • Hierbas y plantas: acacia, almendra, anís, arroz, benjuí, diente de león, espliego, helecho, hierbabuena, mejorana, menta, mora, nuez, perejil, ruda, salvia, tila, tomillo y trébol.
 
ELEMENTO FUEGO

El elemento fuego nos trae la fuerza, la valentía, el coraje y la pasión por la vida. Es la energía en acción que nos motiva a levantarnos cada mañana y comenzar a trabajar. El fuego interior nos impulsa a buscar nuevos caminos, a enfrentar nuevos retos y correr riesgos.

Cuando trabajamos con el fuego nos sentimos vigorosos, entusiastas, optimistas y creativos. La danza activa al elemento fuego, nos conecta con la alegría de vivir y con la fuerza interna. El fuego puede convertirse en una experiencia avallasadora, arrebatada y desenfrenada.

La naturaleza inesperada del fuego nos impulsa a guiarnos por nuestros instintos, actuar sin pensar y lanzarnos a la a ventura sin medir las consecuencias.

Cuando despertamos a los seres elementales del fuego en nuestro interior estamos creando un fuego sagrado que nos calienta, reconforta y reanima a continuar la jornada cuanto estemos exhaustos. El fuego interior se convertirá en una antorcha que nos guía y nos llene de valor y coraje cuando nos sintamos temerosos y confundidos.

Correspondencias del Fuego

  • Elementales: Salamandras
  • Rey Elemental: Djin
  • Tipo de Energía: masculina-proyectiva
  • Hora Celta: mediodía
  • Estación: Verano
  • Dirección: Sur
  • Sentidos: oído, tacto, forma
  • Colores: rojo
  • Herramientas: athame, espada, velas, carbón, hoguera
  • Instrumentos musicales: todos los de cuerda, guitarras, arpas, violín, etc.
  • Piedras: lava, obsidiana, ojo de tigre, ónice, pedernal, rubí, topacio, jaspe rojo, ámbar.
  • Metales: bronce y oro
  • Árboles sagrados: serbal, fresno, espino, roble, pirul
  • Animales: abeja, serpiente, camaleón, cocodrilo, iguana, oso, león
  • Signos Astrológicos: Aries, Leo, Sagitario
  • Hierbas y plantas: ajo, albahaca, angélica, amaranto, azafrán, caléndula, canela, acebo, cedro, cebolla, clavel, clavo, comino, crisantemo, cilantro, eneldo, enebro, girasol, granada, heliotropo, higo, hinojo, hierba de San Juan, hinojo, laure, mandrágora, menta, mostaza, naranja, nuez moscada, pimienta, rábano, romero, tabaco, árbol del té, zarzaparrilla.
 
ELEMENTO AGUA

Es el elemento de los sentamientos, las emociones, el amor, los sueños, el inconsciente y el poder de la intuición.

Nos habla del corazón mismo del ser humano; de los deseos y temores ocultos en el fondo del lago. Trabajar con el agua es atrever a sumergirnos y descubrir lo que hay en el fondo de nuestro corazón, Es dejarnos llevar por la intuición y percibir los sutiles cambios de la naturaleza.

El elemento agua está relacionado con la inspiración espiritual, con la meditación, los estados de trance y la imaginación creativa. La literatura , los cuentos y la pintura nos ayudan a entrar en contacto con el elemento agua, percibiendo la realidad de diferentes maneras.

Cuando despertamos a los seres elementales de las aguas en nuestro interior estamos creando un lago mágico al cual acudir a pedir deseos, hacer consultas, pedir orientación mágica y espiritual; enfrentar a los monstruos que duermen bajo el agua y observar nuestro reflejo.

Correspondencias del Agua

  • Elementales: Ondinas
  • Rey Elemental: Nicksa
  • Tipo de Energía: femenina-receptiva
  • Hora Celta: atardecer
  • Estación: Otoño
  • Dirección: Oeste
  • Sentidos: oído, tacto y gusto
  • Colores: azul y plateado
  • Herramientas: copa, cáliz, aceites rituales, espejo, conchas y caldero
  • Instrumentos musicales: palos de agua, platillos, instrumentos de bambú
  • Piedras: aguamarina, turmalina azul, cuarzo blanco o transparente, amatista, coral, perla, piedra de la luna, lapislázuli
  • Metales: Mercurio y Plata
  • Árboles sagrados: sauce, saúco, tejo, vid, manzano
  • Animales: gato, rana, tortuga, peces, ballenas, caballo de mar, víbora de mar
  • Signos Astrológicos: Cáncer, Escorpión y Piscis
  • Hierbas y plantas: alcanfor, aloe, manzanilla, calabaza, cereza, ciruela, coco, eucalipto, frambuesa, fresa, fárdenla, jazmín, licopodio, limón, margarita, melisa, menta, milenrama, mirra, musgo, nardo, orquídea, papaya, pensamiento, pera, rosa, sándalo, tamarindo, tomate, tomillo, vainilla, valeriana, verdolaga, violeta, violeta africana, zarzamora
 
ELEMENTO TIERRA

 

Éste es el último y el primer elemento en el círculo de la energía. De a tierra provenimos y a ella debemos regresar. Es el elemento de la nutrición, de la seguridad, la protección, la estabilidad y la disciplina.

Trabajar con la tierra implica tener paciencia para esperar tranquilamente el momento en el que las cosas surjan. Los bosques, las selvas, las playas o los desiertos no se formaron en un día; el crecimiento requiere de tiempo, Constanza y perseverancia.

Cuando despertamos a los seres elementales de la tierra en nuestro interior estamos creando un espacio fértil, pacífico, seguro y nutricio en nuestra alma.

Es un oasis en medio de la confusión, la rapidez y las exigencias de la vida actual; un lugar al cual poder acudir cada vez que necesitemos un poco de seguridad, alimento y estabilidad.

Correspondencias del Tierra

  • Elementales: Gnomos
  • Rey Elemental: Ghob
  • Tipo de Energía: femenina-receptiva
  • Hora Celta: medianoche
  • Estación: Invierno
  • Dirección: Norte
  • Sentidos: oído, tacto y olfato
  • Colores: verde y café
  • Herramientas: Sal y arena
  • Instrumentos musicales: Tambores y todo tipo de percusiones
  • Piedras: ágata, azabache, jaspe verde, ojo de gato, turmalina verde y negra, turquesa
  • Metales: plomo
  • Árboles sagrados: fresno, olmo, ciprés, madreselva y espino
  • Animales: arañas, perro, caballo, gusano, vaca, roedores
  • Signos Astrológicos: Tauro, Virgo y Capricornio
  • Hierbas y plantas: alfalfa, algodón, artemisa, avena, cebada, centeno, helecho, maíz, membrillo, pachulí, trigo y verbena.

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